EN CONSTRUCCION.
DISCULPEN LAS MOLESTIAS.
Es necesario olvidarse de la leyenda negra que acompaña a este tipo de perros, considerados por muchos como “peligrosos”. Si proceden de un criador fiable y son educados con paciencia y dedicación, demostrarán su excelente carácter.
La belleza física no puede compensar la falta de carácter y el correcto temperamento de raza en perros que fueron criados durante generaciones con especial énfasis en su actitud mental. En esta raza la apariencia es una preocupación relativamente reciente. Un Amstaff con falta de carácter es una caricatura, un animal patético, más que divertido. Mientras que la personalidad difiere dependiendo de los diferentes individuos, hay ciertas características que deberían formar parte de la estructura mental de cada miembro de esta raza.
Un Amstaff típico rezuma auto confianza, no solo en casa, sino también en las exposiciones, en el parque, o en una calle abarrotada. Tiene una disposición jovial y le encanta agradar. Robusto y exultante de vigor, puede sin embargo ser cuidadoso y sensible con aquellos a quienes ama.
No muestra ese respeto por las reglas territoriales que es obvio en la mayoría de las razas, simplemente parece creer que en dondequiera que se encuentre, es territorio suyo. Bueno por naturaleza con los niños, es de alguna manera un cachorro perpetuo, disfruta los juegos de tira y afloja, coger, buscar y traer objetos, hasta una edad bien avanzada. Acepta de buena gana las correcciones hechas con justicia. A menudo una reprimenda verbal a tiempo es todo lo que necesita, ya que para él, no complacer a su amo es motivo de pena, de apuro.
Es tremendamente extrovertido, algunas veces híper-activo con los amigos del dueño o los extraños amistosos, toda vez que su dueño esté presente y lo apruebe. Los propietarios principiantes, a menudo piensan que su perro es demasiado amistoso para proteger el hogar, pero el mismo perro que da la bienvenida a un extraño amistoso, es quien parará sobre sus pasos al sospechoso sin dudarlo un segundo,ya que puede llegar a ser un eficaz guardián.
Con una capacidad de adaptación muy alta, el American Staffordshire puede cambiar de ubicación, hogar e incluso de dueños, sin efectos negativos, siempre claro está que su nueva familia lo haga sentirse querido y respetado.
Mientras que el grado de agresión hacia otros perros varía según el individuo, el Amstaff ideal es tan seguro de si mismo que no siente la necesidad de probarse a sí mismo mediante la pelea constante. Sin embargo, si otro perro lo desafía, estará “preparado” de manera inmediata, ya que no está en su carácter el ser tímido o sumiso.
